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¿Cristo la primera creación de Dios?
Pregunta enviada por Arsenio Chamblas
Hnos. En primer lugar les saludos a todos en el amor del Señor. Agradeciendo la oportunidad de tener comunicación con otros hermanos a través del Mundo. Les escribo por que quisiera tener una respuesta clara acerca del pasaje de Colosenses 1:15, donde dice que Jesús es la primera creación de Dios. "El primogénito de toda Creación". Si algún hermano, Maestro o Seminario teológico me de una respuesta., estaría muy agradecido. Atte. Arsenio.-
Respuesta enviada por Georgina Castillo:
Amado hermano Arsenio. antes que todo, bendiciones de parte de nuestro Señor Jesucristo. Respecto a tu inquietud, cabe señalar que la palabra primogénito proviene del hebreo bekôr, bekôrâh y del griego protótokos , y se refiere al Primer hijo de hombre o bestia, aunque también se usa c omo expresión figurada, en cuyo caso el término también puede indicar superioridad de tamaño, rango, fortaleza, etc., o preeminencia de carácter o de posición . La palabra primerizo se usa a menudo para los animales, y primicia para los frutos. Entre los antiguos hebreos, el hijo primogénito tenía una posición de importancia especial, de acuerdo con costumbres bien definidas y leyes dadas por Dios ( Gn. 48:13, 14, 17, 18; Dt. 21:15-17; 2 Cr. 21:3 ). Esta posición estaba íntimamente ligada al derecho de la primogenitura y sus privilegios especiales, que incluían no sólo una porción favorecida de la herencia sino también ciertas bendiciones y responsabilidades espirituales en la familia. Después de la experiencia de la Pascua y de la muerte de los primogénitos de los egipcios, Jehová enfatizó la posición especial del hijo mayor al ordenar que todos, tanto de hombres y como de bestias, debían ser especialmente consagrados a él ( Ex. 13:2, 12; Núm. 3:13 ). El hijo primogénito debía ser redimido con el pago de un rescate ( Ex. 13:13, 15; Núm. 18:15, 16 ). Parece que la dedicación del hijo mayor a Dios tenía la intención de ser una consagración especial a su servicio, pero este aspecto fue más tarde modificado por el llamamiento de la tribu de Leví en lugar de los primogénitos ( Núm. 3:12, 45 ). Por todo ello los israelitas tenían que recordar la liberación de éstos dentro del pueblo de Dios durante la noche de la Pascua en Egipto (Ex. 12:22, 23, 29), lo que debía señalar a Cristo, el primogénito simbólico. El término también se usaba en sentido figurado en frases como "el primogénito de la muerte" ( Job 18:13 ), que quizá se refería a una enfermedad tan virulenta que se la consideraba la principal de todas las enfermedades fatales, y "los primogénitos de los pobres" ( Is. 14:30 ), que significaba "el más pobre de los pobres". Estos casos explicarían cómo David pudo llegar a ser el "primogénito" ( Sal. 89:27 ), aun cuando en realidad era el menor de los hijos de Isaí ( 1 S. 17:14 ). Lo que aparentemente se quería decir era que tendría un lugar distinguido y excelencia especiales. En forma similar, cuando Jehová designó a la nación de Israel como "mi primogénito" ( Ex. 4:22 ), hacía referencia a su preeminencia entre las naciones a los ojos de Dios, así como el hijo mayor ocupa una posición distinguida entre sus hermanos. Del mismo modo, "la congregación de los primogénitos" destaca la condición exaltada de los santos ( He. 12:23 ). Cuando Cristo es llamado "el primogénito de toda creación" (Col. 1:15), se destaca su superioridad sobre todos los seres creados . Pablo habla de él como "el primogénito de entre los muertos" ( v 18 ), después de lo cual añade esta significativa explicación: "Para que en todo tenga la preeminencia". En Romanos 8:29, se habla de Cristo como el "primogénito entre muchos hermanos". En Hebreos 1:6 y Apocalipsis 1:5 la expresión "primogénito" se usa quizá con el sentido figurado de preeminencia. Además de este empleo como un calificativo de Cristo, también se lo aplica en sentido literal cuando se refiere a Jesús como el "hijo primogénito" de María (Mt. 1:25; Luc. 2:7). Deseando que se haya aclarado tu inquietud, te saluda muy afectuosamente en Cristo, Georgina Castillo.
Respuesta enviada por Pastor Jorge Cespedes Castro:
Dios te bendiga amado hermano Chamblas, bonita pregunta sobre Col.1:15, ya que por este pasaje dan a a interpretar que El Señor Jesus es una persona creada y aseguran que no es Dios mismo. Muy acertada la respuesta del hermano Gregorio Castillo con buena base biblica. Quisiera agregar que el apostol Pablo en su contexto, lo que quiere es dar a conocer lo grande y maravilloso de la obra redentora de nuestro Señor Jesus, para cada uno de nosotros los creyentes, ya que en ciertas circunstancias no estimamos, lo que El hizo por nosotros, y nos acomodamos al sistema imperante a nuestro alrededor, lo cual un creyente fiel a sus convicciones debe cambiar(cualquiera que sea su condicion) ya que poe FE esta' llamado a lograr hacerlo, si cree y permanece en lo que El Señor ha dicho en su palabra poderosa. El enemigo, siempre tratara' de utilizar las circunstancias para cambiar nuestras convicciones, por eso el apostol termina en el versiculo 23 que debemos permanecer fundados y firmes en la FE, sin dudar ya que esto sera' nuestra fortaleza en el momento de la prueba. Dios te bendiga, te guarde, y haga resplandecer sobre ti su rostro y ponga en ti paz. ATENTAMENTE Jorge Cespedes.
Respuesta enviada por Roelmis A. Pérez:
Saludos en Glorioso Nombre de Jesús. Está muy buena tu pregunta hno. Arsenio sobre Col.1:15 y muy acertadas las respuestas de Georgina Castillo y de Jorge Céspedes. Concuerdo con ellos en reafirmar que este versículo en particular es una expresión figurada que indica la SUPERIORIDAD o PREMINENCIA que ocupa Cristo sobre todo lo creado por Él mismo. Este versículo es muy utilizado por Los Testigos de Jehová para afirmar que Cristo es la primera creación de Jehová, lo cual contradice muchos otros versículos de la Biblia que conforman la idea de la obra creadora del Dios Trino y es una clara negación de su DIVINIDAD. (Jn.1:1-3;Heb.1:1-3,1Jn.4:8) Por ejemplo en el libro de Pablo a Los Hebreos Cap. 1, a partir de versículo 3 y hasta el 14 introduce la misma idea de preminencia o superioridad cuando dice: 3 El es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza, quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder. Y cuando había hecho la purificación de nuestros pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas. 4 Fue hecho tanto superior a los ángeles, así como el nombre que ha heredado es más excelente que el de ellos. 5 Porque, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Hijo mío eres tú; yo te he engendrado hoy; y otra vez: Yo seré para él, Padre; y él será para mí, Hijo? 6 Otra vez, al introducir al Primogénito en el mundo, dice: Adórenle todos los ángeles de Dios. 7 Y de los ángeles dice: El hace a sus ángeles vientos, y a sus servidores llama de fuego; 8 mientras que del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, es por los siglos de los siglos; cetro de rectitud es el cetro de tu reino. 9 Amaste la justicia y aborreciste la iniquidad; por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, con aceite de alegría, más que a tus compañeros. 10 Y: Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos. 11 Ellos perecerán, pero tú permaneces; todos ellos se envejecerán como un vestido. 12 Como a manto los enrollarás, y serán cambiados como vestido. Pero tú eres el mismo, y tus años no se acabarán. 13 ¿Y a cuál de sus ángeles ha dicho jamás: Siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies? 14 ¿Acaso no son todos espíritus servidores, enviados para ministrar a favor de los que han de heredar la salvación? De modo que aquí se niega que Jesucristo sea la primera creación de Jehová pues de lo contrario sería un Ser Angelical, lo cual también afirman por consiguiente Los Falsos Testigos. Vers 5 dice... porque, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi Hijo eres tú; yo te he engendrado hoy; y otra vez: Yo seré a él por Padre, y él será para mí, Hijo? La respuesta que se infiere es negativa: A NINGUNO. La Biblia da por sentado la Divinidad de Jesucristo y su ETERNIDAD en el tiempo. Dice Isaías 9:6 anunciando la introducción del Mesías en el mundo: 6 Porque un niño nos es nacido, un hijo nos es dado, y el dominio estará sobre su hombro. Se llamará su nombre: Admirable Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. "PADRE ETERNO"... Un buen estudio hermeneútico de la Biblia nos despeja toda duda y nos da una clara imágen de Quién es verdaderamente Cristo. (Jn.14) Ella habla por sí misma. Con un buen sentido común al estudio de la misma se llega también a la misma conclusión sin ser un erudito en la materia. Por ejemplo 1 de Juan 4:8 dice que Dios es Amor. Pues bien, para que exista el amor debe existir un objeto o persona sobre la cual sea expresado o manifestado. El Amor siempre ha existido y siempre existirá, nunca dejará de ser. Las profecías, las lenguas y demás dones cesarán pero el Amor permanecerá. El Amor es Mayor que Todo por que representa al mismo Dios. Si Jesucristo fuera una creación de Jehová, digamos la primera creación, entonces tuvo que tener un comienzo o principio en un tiempo determinado de la eternidad; entonces ¿dónde estaba el Amor Divino antes de que esto sucediera? Jehová estaba solo, solo, solo... NO DE NINGUNA MANERA! Precisamente la creación es el producto o la consecuencia en el mejor sentido del Amor Divino que siempre ha existido y existirá, aún antes de llegar a existir todo el universo creado. Lo ilustro mejor con este trabajo que realicé en un trabajo práctico del Seminario y así me despido esperando que sea despejada toda DUDA:
El eterno propósito de Dios
Sin duda, Dios tiene un propósito eterno. Y para conocerlo, debemos ir más atrás de la caída de Adán y Eva, y llegar más allá del fin de Satanás. Para conocerlo tenemos que abandonar la mirada limitada con que juzgamos las así llamadas "cosas de Dios", y sumergirnos en la mente de Dios -hasta donde nos es revelado por el Espíritu en su Palabra.
LA ETERNIDAD PASADA
Para llegar a un entendimiento de Su propósito tenemos que quitar toda referencia al tiempo y al espacio. Incluso al hombre. Tenemos que ir a la eternidad pasada, cuando nada existía, excepto Dios. El Padre, en la Deidad, amaba al Hijo y vivía para el Hijo. Y el Hijo, en la Deidad, amaba al Padre y vivía para el Padre, haciendo las delicias de su corazón (Pr. 8:30). Entonces el Padre tuvo un propósito eterno, el cual fue que su Hijo tuviera en todo la preeminencia y fuese heredero de todo. El Padre se dio por entero a su Hijo. ¡Y el Hijo deseó el cumplimiento del propósito eterno de Su Padre, para gloria de Su Padre! Esto va más allá de lo que podemos imaginar. El origen del concepto de vivir para Dios y estar en total unidad con Su propósito eterno tuvo su origen antes de que nada más existiera. Allí en la Deidad, el Hijo, dedicado al Padre y sin hacer nada por cuenta propia, encuentra satisfacción plena. Vivir para Su Padre es todo lo que satisface al Hijo. Y el Padre, que es el centro de todo, vive para Su Hijo. Allí está el Padre viviendo para el Hijo, allí está el Hijo viviendo para el Padre, y está el Espíritu asegurándose de que toda la gloria llegue a Ambos, y permanecer oculto. El Padre se niega a Sí Mismo para que el Hijo sea glorificado, y el Hijo se niega a Sí Mismo para que el Padre sea exaltado. Así que, el Padre concibe un plan, el Hijo hereda todo lo que el Padre ha planeado, y el Espíritu Santo es el que lleva a cabo ese plan. Según este plan, todo estará centrado en Cristo para que "en todo tenga la preeminencia", y que llegue a ser "el todo en todos" (Col. 1:18; 3:11).
UN PARÉNTESIS EN EL TIEMPO
Luego, podemos ver al Padre trabajando día y noche para hacer al Hijo preeminente en todo. Decide hacerlo Cabeza de toda creación. (Col. 1:15). Como el Hijo es la imagen dentro de la Deidad, Dios decide que todo ha de reflejar al Hijo. Entonces decide crear todos las cosas por medio del Hijo, para que ellas puedan expresarle cabalmente. Así, todas las cosas provienen del Hijo, son por medio del Hijo y son para el Hijo. (Col. 1:16-17) Y aún más, todas las cosas subsisten y se mantienen unidas por medio de Su Hijo. (Heb. 1:3). El Padre planea conforme a su voluntad, pero el Hijo crea, y el Espíritu Santo presta la energía para que ello se lleve a cabo. Una vez creadas todas las cosas, son entregadas al Hijo, porque todas las cosas fueron creadas para dar satisfacción al corazón del Hijo. Adán fue creado conforme a la imagen del Hijo. No que Adán haya sido primero, sino el Hijo. Dios creó al hombre para que éste fuese como Cristo, teniendo su imagen y semejanza, su vida y su gloria. Desde la eternidad pasada hasta la resurrección, el Señor fue el Hijo unigénito, pero luego de la resurrección, se convierte en el Primogénito entre muchos hermanos. Dios desea que los muchos hijos sean como su Hijo amado. Todo esto Dios lo hace a fin de satisfacer el corazón del Hijo. Antes de su muerte solamente había un Cristo personal, pero después de su muerte y resurrección distribuye a muchos su vida, formando así un Cristo corporativo. Así surge la iglesia. ¡Qué alta dignidad tiene ella! La caída del hombre no echó por tierra el propósito de Dios. Antes bien, la caída del hombre dejó en evidencia algunos maravillosos rasgos de Dios que hasta entonces no se conocían. En la creación, Dios manifestó su poder y majestad, pero en la redención, mostró su maravillosa gracia y su misericordia. Más adelante, Dios puso en el hombre su mismo Espíritu, dotándole de una naturaleza eterna -su misma vida- para que pudiera colaborar con Dios en su propósito eterno. Dios creó todas las cosas y a la humanidad con el propósito de manifestar la gloria de su amado Hijo. Hoy los creyentes están manifestando un poco de esta gloria, pero llegará el día en que ellos, así como todas las cosas expresarán la belleza de Cristo, porque todo el universo estará lleno de Él. Dios, en su presciencia, sabía que Satanás se rebelaría y que el hombre pecaría y caería. Por lo cual, Dios acordó en el seno de la Deidad, que el Hijo habría de bajar y pasar por la cruz, a fin de reconciliar todas las cosas consigo mismo, a fin de rescatar al hombre, y resolver la rebelión de Satanás. Así fue cómo el Hijo vino a reconciliar todas las cosas con el Padre (1:20). Pero al enfrentar la muerte, Cristo sabía que el Padre había puesto todas las cosas en su mano (Jn. 13:3). Luego, al resucitar y ascender a los cielos, Él subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo (Ef. 4:10). Jesucristo es el Alfa y la Omega. Es el Alfa, porque de él son todas las cosas; y es la Omega, porque para él son todas las cosas. Dios le ha hecho Rey de reyes, Señor de señores y Soberano de toda creación. Luego de su ascensión, Dios le hizo Señor y Cristo (Hch. 2:36), le sentó a su diestra, y le dio un nombre que es sobre todo nombre (Fil. 2:9-11), y sometió todas las cosas bajo sus pies (Ef. 1:20-22). En el cielo, todas las cosas alaban a Dios, tanto por su creación como por su redención. (Ap. 4 y 5, respectivamente). Entretanto, aquí abajo la creación, en esclavitud, espera la manifestación de los hijos de Dios, cuando su cuerpo sea redimido (Ro. 8:19-23). Cuando aparezca el Señor seremos como él (1ª Jn. 3:2), teniendo la herencia y la gloria de Dios.
LA ETERNIDAD FUTURA
Al extender la mirada más allá, podemos aseverar que llegará el tiempo en que todo se resuma en una palabra: Cristo, y en que todo lo que existe girará en torno de Él. Llegará la hora cuando nos daremos cuenta de que todo no sólo viene de Él, por Él, y para Él, ¡sino que todo es Él! Cristo motiva la renuncia del Padre a sí mismo, porque su intención, su propósito, su panorama, es su Hijo. Hasta que, finalmente, todo esté bajo Su Hijo y en sujeción a Él. ¡Todo! Y luego, cuando haya llegado al punto en que ya no pueda seguir adelante y todo sea del Hijo y sea el Hijo..., ¡entonces el Hijo vuelve sobre Sus pasos y se lo da todo al Padre! (1ª Co. 15:28). Apocalipsis 21 y 22 describen la situación en la eternidad. Allí está Dios, el Cordero, la nueva Jerusalén y las naciones. Dios y el Cordero son el centro de la ciudad. La gloria de Dios es la luz y el Cordero es la lámpara de ella. La ciudad es el centro de la nueva creación -la nueva Jerusalén, es decir, los hijos de Dios-. El Cordero ilumina la ciudad, y la ciudad ilumina las naciones. Dios y el Cordero son el centro de todo. Así que, la meta y el gran propósito de Dios, de eternidad a eternidad, es darle al Hijo la preeminencia en todas las cosas, porque el propósito de Dios es hacer a su Hijo Señor de todo.
El eterno propósito de Dios para el Hombre
A fin de conocer cuál es el eterno propósito de Dios para el hombre, debemos ir más atrás de la caída en el Edén. Debemos remontarnos a Génesis capítulo 1. En el sexto día de la creación, Dios dijo: "Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra" (1:26). Dios creó al hombre a su imagen y conforme a su semejanza. La imagen de Dios es Cristo (Colosenses 1:15). Por tanto el hombre fue creado a imagen de Cristo. Dios amaba eternamente a su Hijo, y creó al hombre para que tuviera la misma imagen de su Hijo, y así tener no sólo a su Hijo Unigénito, sino a muchos hijos, de los cuales su amado Hijo sería el primogénito. (Romanos 8:29). Al crear al hombre, Dios quiso que él fuera como su Hijo; por tanto, la honra y dignidad del hombre es muy grande. Ninguna otra criatura tiene este alto privilegio. Por supuesto, Dios quiere que todas las cosas expresen la gloria de su Hijo, pero ninguna de ellas fue creada a imagen de su Hijo. El propósito de Dios para el hombre es que éste posea la vida y la gloria de Cristo. Luego de la caída, Dios redimió al hombre por causa de Cristo, para que el propósito de Dios tuviera cumplimiento. La caída del hombre no podía frustrar el propósito de Dios, antes bien, Dios se sirvió de ella para mostrar su maravilloso amor, y la obediencia perfecta de su amado Hijo. En la redención, el Señor Jesús reconcilia todas las cosas con Dios y también imparte su vida al hombre. A través de su muerte, se liberó la vida divina que estaba escondida en su interior, y el Grano de trigo produjo muchos otros granos que participan de su misma vida. Dios creó al hombre para satisfacer el corazón de Cristo, para que pueda llegar a ser como Cristo, expresando tanto su vida como su gloria. El hombre fue creado también para que señoreara. Señorear es ejercer señorío, dominio. En el versículo 28 de Génesis 1 dice: "Llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread ...". El versículo 26 detalla cuál será el ámbito de su señorío. Están "los peces del mar", "las aves de los cielos", "las bestias", "toda la tierra". Parece que ahí termina todo. La expresión "toda la tierra" resume todo lo anterior. Sin embargo, hay más: "y en todo animal que se arrastra sobre la tierra". ¿A qué se refiere esta expresión, que se agrega a lo ya dicho? Con ella se menciona a los reptiles, específicamente a la serpiente, en referencia directa al diablo y Satanás. Esta es la serpiente antigua que tentó a Adán y Eva en el huerto, y son las "serpientes y escorpiones y toda la fuerza del enemigo" de Lucas 10:19. Es que, antes de la creación del hombre Dios tenía un problema. Una criatura, la más hermosa de la creación de Dios - Lucifer- , se había rebelado, y quiso Dios, en su sabiduría, que esta otra criatura -el hombre- tuviera poder y autoridad sobre aquélla. Por causa de que el hombre fue creado a imagen de Cristo, teniendo su vida y su gloria, podría vencerle. La gloria de Dios es que el hombre --una criatura inferior a los ángeles- venza a Satanás en todo lugar, a causa de la gloria de Cristo que tiene en su interior. Pero el propósito de Dios va aún más lejos en lo tocante al hombre. El quiere que no sólo tengamos la vida y la gloria de su Hijo, sino que seamos herederos suyos, y coherederos con Cristo. Cuando el Hijo reine sobre todas las cosas - en el Milenio sobre esta tierra y en la eternidad futura- el hombre reinará con Él. En esta era Dios está asemejándonos más y más a su amado Hijo. Por medio de las pruebas, aflicciones y diversos tratos, el Padre y el Espíritu Santo están logrando que los creyentes vayamos siendo transformados en la imagen de Cristo. La consumación de este proceso se verificará cuando el Señor Jesús regrese a la tierra y seamos transformados para tener un cuerpo semejante al cuerpo de la gloria suya (Fil. 3:21), y así seamos tal como Él es. (1ª Juan 3:2). Hoy tenemos la vida de Cristo y mañana tendremos -en toda su maravillosa expresión- la gloria de Cristo.
El lugar de la iglesia
Desde el principio encontramos que el propósito de Dios no sólo incluía a Adán, sino también a su mujer. En Génesis 1:26 debería traducirse, "y señoreen", en directa alusión a Adán y Eva. Lo mismo se confirma en el versículo 28 con las expresiones: "Fructificad, "multiplicaos", "señoread". Luego, antes de la caída (capítulo 2) Eva es creada de la costilla de Adán. Ellos señorean juntos. Adán no podía estar solo. A la luz de Efesios 5:31-32 Adán representa a Cristo (habiendo sido creado a su imagen) y Eva a la iglesia. De manera que Adán representa al Cristo personal, y Eva representa al Cristo corporativo, es decir, a la iglesia. Es el mismo Cristo (Eva fue tomada enteramente de Adán) pero en otra forma. Habiendo el Señor Jesucristo vencido a Satanás en la cruz, le infligió una herida mortal de la cual no se puede recuperar nunca. Ahora corresponde al Cristo corporativo - la iglesia - continuar derrotando a Satanás en todo lugar, hasta su encierro en el abismo (Apoc. 20:2-3). En ello toman parte activa los vencedores dentro de la iglesia. El propósito eterno de Dios para el hombre se cumple gracias a que Cristo le recupera de su caída, le imparte su vida y su gloria, le pone en posición de victoria sobre los enemigos de Dios, y le hace partícipe de su reino sempiterno. Tener muchos hijos en la gloria es el propósito de Dios plenamente realizado en la consumación de los siglos. Entonces, la caída será solo un recuerdo que permitirá al hombre ver de dónde le sacó el Señor y cuán deudor es al amado y eterno Hijo de Dios. *** Ramón Roelmis Auras Pérez; Iglesia Evangélica Pentecostal de Cuba "La Sal de la Tierra" (Asambleas de Dios). God bless!
Respuesta enviada por OSCAR ANDRES ALVAREZ RAMIREZ:
hermano arsenio creo saber su inquietud referente a colosences 1:15, la respuesta de la hermana georgina es apropiada, quiero agregar que cuando dice que "el primogenito de toda creacion", si yo leo solo ese pedacito e ignoro todo lo demas que esta escrito en la biblia pues eureka como dijo arquimides es decir lo encontre, que? pues una nueva doctrina biblica que yo me acabo de inventar que Jesus fue el primer ser Creado por DIOS. Lo anterior me convierte en un analfabeta biblico y desconocedor de la verdad de DIOS. porque? Bueno yo debo leer toda la palabra de DIOS y no coger textos fuera de su contexto como hacen nuestros amigos evangelicos. En el vr 16 se aclara que "en él fueron creadas todas la cosas". JESUS es DIOS no es un ser creado, y como DIOS el junto con las otras 2 personas de la trinidad, participo de la creacion. Recuerda no te dejes tramar por pedacitos o frases extraidas de la biblia sin tomar encuenta "toda la escritura".
Respuesta enviada por Carlos Gregorio:
Estoy de acuerdo contigo Oscar hay personas que tratan de levantar doctrinas con un solo verciculo de la Biblia y eso no es correcto y creo que si no leemos lo demas no vamos ha saber la realidad.