Recursos del Predicador Evangélico ~ http://www.evangeliza.com.ar

Recursos para Predicadores

Recursos para todos

evangelización

homilética

lista de correo

no evangélico

buscador

enlaces

especiales

Direcciones de Iglesias

Chat Cristiano

enseñanza

ilustraciones

sermones

no predicador

descargas

noticias

juegos

Pedidos de Oración

Eventos Cristianos

><> Ilustraciones ><> Amonestación 1 | 2 | 3

Traducción: Gerardo Mendoza

1-La Mente no tiene triturador de basura
Describiendo una de las nuevas películas del día, un crítico escribió, "El argumento se va a la cloaca rápidamente." No sería tan dañino a aquellos que miran tal basura si la mente pudiera equiparse, como su fregadero de la cocina, con un triturador de basura. Entonces usted podría limpiar toda la suciedad y terminar con eso, pero la mente no trabaja así. Almacena impresiones de por vida. ¡La única manera de proteger a la mente es exponerla sólo a lo mejor!

2-La Antorcha Ardiente
Entre los griegos antiguos el corredor que ganaba la carrera no era el que cruzaba la línea en el tiempo más corto, sino el que lo cruzaba en el menor tiempo con su antorcha todavía ardiendo.
Nosotros estamos a menudo tan ocupados con las actividades de la vida que corremos el peligro de permitir que la antorcha de nuestra vida espiritual se apague.
Una buena mujer dijo una vez que entre la urgencia y la prisa de su vida ella se sentía en peligro de ser "empujada fuera de su espiritualidad." Hay un peligro real en estar demasiado ocupado para ser bueno, de correr demasiado rápido para conservar nuestra antorcha ardiendo.

3-Determinando el carácter por su Fuente
Durante una tormenta eléctrica con fuertes vientos, un árbol de roble gigante se vino abajo. Se pensaba que el árbol estaba en perfecta salud; es decir, la apariencia exterior parecía estar en buena salud ya que estaba casi en perfecta forma y lleno de hojas verdes. Sin embargo, el árbol macizo no pudo resistir la tensión del fuerte viento debido al deterioro en su interior. Lo qué empezó como una corrupción diminuta en el centro del árbol, se había extendido, hasta que ese tremendo árbol estaba tan débil que se volcó por el viento.
Uno puede alcanzar un punto dónde abandona a Dios por completo. Es porque uno (como el árbol) se ha deteriorado en el interior. Quizás el deterioro empezó con una pequeña mentira o un pequeño trago de cerveza o desamparando la congregación para ir a pescar o acampar. Mucho antes de que nuestros pies nos lleven donde no debemos, y nuestras manos hagan lo que no deben, el deseo está en nuestros corazones (Salmos 119:9-11). Con los corazones puros nosotros podremos resistir las tensiones de la tentación y del diario vivir.

4-Extremos
Muchas veces nosotros caemos en la trampa de irnos a los extremos. La voluntad de Dios ha sido revelada y necesita ser entendida de la manera que Dios quiere que esta lo sea.
Los Fariseos tenían aquí problemas. Ellos tenían la vida cotidiana definida a tal punto que era duro para una persona vivir. En el día de reposo Sabático, ellos tenían problemas con diferentes conceptos tales como el trabajo. En el sábado se debía cesar de trabajar, y los Fariseos decidieron definir lo que Dios quería decir con esto. Estos son unos ejemplos:
Usted no podía darse vuelta en la cama más de siete veces o eso era considerado trabajo.
Si usted queria pedir prestado algo de su vecino, usted no podia poner su mano a través del umbral de la puerta para recibirlo, ni el vecino podría hacer eso. Esto sería considerado trabajo. Si ambos se encontraban a medio camino, eso no era considerado como trabajo.
Jesús dijo en Mateo 15:6, hablando a los Fariseos, "... Y así vosotros invalidáis la Palabra de Dios por causa de vuestra tradición." Por causa de sus definiciones las cuales ellos habían hecho ley, su extremos, ellos hicieron nula la Palabra de Dios. Nosotros nos reímos de los Fariseos y nos preguntamos cómo ellos pudieron ser tan ignorantes. Pero si Jesús aquí estuviera físicamente hoy, ¿Que diría Él de nosotros? No vayamos a los extremos; Busquemos lo que Dios pensó y hagámoslo. Cualquier extremo de una verdad, ya no es más una verdad.

5-Nueve Errores a Evitar
El remordimiento sobre del fracaso de ayer.
La ansiedad por los problemas de hoy.
La preocupacion por la incertidumbre de mañana.
La dilación con el deber presente de uno.
El resentimiento con el éxito de otro.
La crítica de las imperfecciones del vecino.
La impaciencia con la imperfección de la juventud.
El escepticismo del futuro de nuestra nación.
La incredulidad en la providencia de Dios.

6-Antes comprometido, ahora complacido
Hay un diminuto pueblo en el puerto a la orilla del océano dónde muchas naves han chocado en las rocas durante tempestades. Este pueblo vino a ser muy conocido debido a un dedicado equipo de rescate especializado que ayuda a marineros en afliccion. El equipo de rescate se reunía al sonido de la sirena y corria a la escena del accidente, arriesgando vida y salud para salvar a los marineros de ahogarse. Con el paso del tiempo, los ciudadanos de ese pueblo diminuto juntaron bastante dinero para construir una estación de rescate cerca de la orilla. Mientras que esto facilitó grandemente el funcionamiento, esto ablandó al equipo especializado también. Con el tiempo ellos agregaron algunas de las comodidades y servicios que otras estaciones del rescate tenían. A través de los años la estación del rescate se volvió un club social dónde las personas del pueblo se reunian para divertirse y relajarse. Las naves todavía chocaban en las rocas, la alarma todavía sonaba pero finalmente nadie respondia. Ellos eran renuentes a dejar sus comodidades porque su compromiso para rescatar a los marineros miserables no correspondia a su complacencia.

7-Un exitoso tratamiento sorpresivo
Un joven oficial militar estaba viajando por tren de Newark a la Ciudad de Nueva York. Él constantemente introducía lenguaje profano en su conversación mientras conversaba con otro pasajero al lado de él. Su profanidad molestaba enormemente a una joven señora que se sentaba no lejos.
Por fin, incapaz de tolerar su idioma más allá, la pasajera ofendida se inclino e inquirió educadamente, ¿"Señor, usted puede conversar en un idioma extranjero? " "Sí", fue su contestación de una manera ligeramente sorprendido, "Entonces", ella continuó, "si usted desea seguir maldiciendo, me haría usted un gran favor-y, no dudo, al resto de los pasajeros-si usted maldiciera en otra lengua."
Asombrado de su sugerencia así como de su audacia también, el joven oficial quedo momentáneamente mudo. Sin embargo, él reasumió su conversación finalmente; él no maldijo de nuevo ni en un "idioma extranjero" ni en inglés

8-Decisión sin Dilación
Durante los primeros días del ministerio de Dwight L. Moody, el gran evangelista lanzo una serie de reuniones en Chicago con la concurrencia de la multitud más grande que él se hubiera dirigido alguna vez en ese tiempo. Él estuvo hablando de la vida de Cristo, y en la primera noche del domingo, el 8 de octubre de 1871, él tomó como su tema el juicio ante Pilato. Cuando él llegaba al final de su mensaje, volvió a Mateo 27:22, "¿Qué pues haré de Jesús llamado el Cristo? " Él concluyó, "Yo deseo que lleven este texto a su casa con ustedes y le den vueltas en su mente durante la semana, y el próximo Día de reposo vendremos al Calvario y la cruz, y nosotros decidiremos qué hacer con Jesús de Nazaret."
Puede haber sido una estratagema artística. Pero hablando de ello años mas tarde, Moody llamó a la conclusión de su discurso de esa mañana el más grande error de su vida. Incluso mientras el Sr. Sankey estaba cantando el último himno:
Hoy el Salvador llama;
Para volar al refugio;
La tormenta de justicia cae,
Y la muerte esta cerca -
los camiones de bomberos empezaron a aparecer en la calle en camino a su primer contacto con el gran fuego de Chicago en que el Salón de Moody quedó en cenizas, y en que se estima que alrededor de mil personas perdieron sus vidas. Moody nunca vio a la congregación de nuevo, y algunos de aquéllos a quienes él habló indudablemente en esa noche se murieron.

9-¿La Iglesia es un Parque zoológico?
Algunos miembros de la iglesia son tan tercos como una mula de Missouri para hacer el trabajo de la iglesia, pero tan furtivos como zorros en sus propios tratos comerciales; tan ocupados como una abeja al diseminar el último chisme, pero tan callados como un ratón al diseminar el evangelio de Cristo. Muchos son tan ciegos como un murciélago para ver las necesidades de otros, pero tienen ojos de halcón para ver las faltas de algunos. Algunos están tan ávidos como un castor para una barbacoa, pero tan perezosos como un perro para las reuniones de oración. Algunos rugirán como un león cuando las cosas no van simplemente a satisfacerlos, pero ellos son tan mansos como un cordero cuando ellos necesitan al predicador de la iglesia. Algunos son tan ruidosos como un arrendajo azul al llamar en la iglesia para consejo, pero tan tímidos como un gatito para hablar al perdido y tan lentos como un caracol para visitar a los ausentes y los encerrados. Muchos son los búhos nocturnos los sábados por las noches, pero "bichos de la cama" los domingos por las mañanas y tan escaso como los dientes de gallina los miércoles por las noches.

10-¿De quien es la culpa?
Un predicador y un barbero ateo estaban una vez atravesando los barrios bajos de la ciudad. Dijo el barbero ateo al predicador: "Esto es por qué yo no puedo creer en un Dios de amor. Si Dios fuera que tan amable como usted dice, Él no permitiría toda esta pobreza, enfermedad, y escualidez. Él no les permitiría a estos vagos pobres ser adictos a la droga y otros hábitos destructivos del carácter. No, yo no puedo creer en un Dios que permite estas cosas."
El oyente estaba callado hasta que se encontraran un hombre que estaba especialmente desaliñado y cochino. Su pelo estaba colgando su cuello y él tenía una media pulgada de barba en su cara. Dijo el ministro, "Usted no puede ser un barbero muy bueno o usted no permitiría que a un hombre como ese continuar viviendo en este barrio sin una corte de cabello o una afeitada."
Indignadamente el barbero contestó: "¿Por qué me culpa de la condición de ese hombre? Yo no puedo ayudarlo a que no esté así. Él nunca ha entrado en mi tienda; Yo podría arreglarlo y podría hacerle parecerse a un señor! "
Dándole una mirada penetrante al barbero, el ministro dijo: "Entonces no culpe a Dios por permitirles a estas personas continuar en sus malos caminos, cuando Él constantemente está invitándolos a venir y ser salvos. La razón de que estas personas sean esclavas de hábitos de maldad y pecado es que ellos se rehúsan a aquel que murió para salvarlos y liberarlos"

11-¿Cuánto de los Evangelios esta ocupado por la Muerte de Cristo?
Casi un tercio de los cuatro Evangelios es dedicado a los recuentos de la muerte de Cristo, los incidentes que lo llevaron a este y lo siguieron. Un escritor nos ha recordado que los otros dos tercios de los cuatro Evangelios se dejan a una preparación para el recuento de la muerte de Cristo.
Si los hombres que nos dieron el registro de la vida de Jesús pensaron que su muerte fuera un evento de tal importancia como para justificar darle tan grande porción de su atención, ¿No es posible que nosotros hayamos errado entendiendo la importancia comparativa de la cruz?

12-La simplicidad de Vivir
Durante la Guerra Revolucionaria en América, algunos oficiales británicos, los portadores de una bandera de tregua, fueron invitados por el general de los Insurgentes a detenerse y cenar con él. Como resultado de esta cortesía, ellos se introdujeron en una tienda dónde un funcionario estaba asando algunas patatas en una estufa del campamento. Esperando una mesa detallada, los funcionarios británicos quedaron sorprendidos cuando el funcionario que preparaba la comida limpió las cenizas de las patatas, y los puso en la mesa como la cena para el general y su compañía.
Cuando los oficiales británicos regresaron a su propio campamento, ellos contrastaron la ración de los soldados americanos con su propia ración cara. Ellos reflexionaron justificadamente en la dificultad de sus hábitos auto-indulgentes y su necesidad de contento bajo todas las circunstancias.

Volver arribavolver al inicio de esta página