Es el mensaje que está basado en la recta interpretación
de un texto de la Biblia, toma de éste su tema, lo desarrolla
en conformidad con la enseñanza general de la Escritura y lo
aplica a las necesidades actuales de los oyentes.
LA RECTA INTERPRETACIÓN BÍBLICA
Permite descubrir el sentido exacto de lo que el autor escribió y
discernir la aplicación práctica de su mensaje para la
actualidad. Sus requisitos básicos son:
A - Poseer las disposiciones espirituales que le capacitarán
para entender la mente del Señor:
Un corazón regenerado, 1 Co 2.14-16.
Amor a la verdad, Sal 119.97-100.
Espíritu de oración, Stg 1.5-7.
Voluntad de obedecer a Dios, Jn 7.17.
Humildad, ya que hay cosas no reveladas, Dt. 29.29.
Confianza, ya que Dios nos ayudará a entender, Jn 14.26.
B - Adoptar y emplear concienzudamente un método adecuado.
El más recomendado es el de la "Interpretación
histórico gramatical" (o "histórico literaria").
Su propósito fundamental es conseguir de la misma Biblia el
significado preciso que los escritores quisieron dar. Sintéticamente,
sus principales pasos son:
Estudio histórico del pasaje.
Examen de todos los detalles literarios.
Estudio léxico gráfico: busca precisar el significado
de cada palabra que contiene ese texto, especialmente para la época
en que se escribió.
Análisis gramatical (relación de las palabras entre
sí).
Examen retórico: ¿qué género literario?,
explicar todas las figuras del lenguaje a la luz de las prácticas
de la época.
Relación del pasaje con el contexto cercano (versículos
antes y después) y remoto (el argumento total del libro).
Cotejo con pasajes paralelos para estar de acuerdo con la enseñanza
general de la Biblia sobre el tema del pasaje.
C - Ejercitar un agudo sentido de pertinencia, o sea discernir la
aplicación del pasaje en la actualidad.
No basta con saber qué dice la Biblia, sino también
qué nos dice hoy a nosotros. ¿ Qué principios
prácticos revela el texto ? ¿ Qué importancia
tienen para la vida cotidiana del predicador y de su audiencia ? Somos
más que maestros de historia, nuestro mensaje es urgente para
hoy y aquí. Prediquemos "en tiempo presente".
Otras recomendaciones para la interpretación:
Esfuerzo: Es inconcebible la pereza en la preparación del
mensaje de la Palabra de Dios. Interpretar prolijamente el pasaje
no es un trabajo rápido ni liviano, se necesita esfuerzo.
El Señor
Jesús demandó a los judíos incrédulos
que hicieran un mayor esfuerzo en su deficiente interpretación
de la Palabra: "Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros
os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son
las que dan testimonio de mí" Juan 5.39.
Auxiliares bíblicos: También es importante mencionar
que si bien debemos tratar de que la Biblia sea su propio intérprete,
es útil usar auxiliares de estudio. Bienaventurado es aquel
predicador o maestro que tiene el privilegio de poseer una biblioteca
con diccionario bíblico, comentarios, etc. Sin embargo, su
uso no debe impedirnos desechar cualquier opinión que
sea claramente antibíblica. Los libros ayudan mucho pero no
están
a la altura de la Biblia misma, la Palabra de Dios. Dice en 1 Ts
5.21-22: "Examinadlo
todo; retened lo bueno. Absteneos de toda especie de mal."
No basar una conclusión en un fundamento pequeño
y oscuro.
No forzar detalles de una comparación, es mejor concentrarse
en la idea principal.
No desechar la opinión de otros: si las
opiniones están
de acuerdo nos hará estar más seguros, y si no, más
cautelosos.
Nota importante:
Posteriormente a la preparación de estas lecciones, Recursos del Predicador
Evangélico comenzó a preparar para lo que aquí se trata en una sola lección,
una sección
entera dedicada a la hermenéutica, o sea, el conjunto de reglas
para llegar a una interpretación
correcta del texto bíblico, y de tal modo que el mensaje llegue al lector u
oyente.