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><> Hermenéutica ><> Introducción | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 (Sección en construcción)
Pasos en el análisis léxico-sintáctico.
1)
Identificar la forma literaria general.
Partiremos
de la base que nos encontramos ante tres posibles formas literarias, ellas son:
prosa, poesía y literatura apocalíptica.
Cada
una de ella posee características propias, mientras la prosa es generalmente
literal en el empleo de las palabras, la poesía las empleará usualmente
en forma figurada y la literatura apocalíptica será pródiga en simbolismos.
Es
obvio resaltar que es una influencia determinante para la interpretación de un
texto la forma literaria en que fue escrito. Si no es el mismo empleo que se
hace de las palabras cuando se escriben versos que cuando se lo hace en prosa,
debemos identificar la forma literaria en primer lugar.
No
es este un asunto menor cuando vemos que un tercio del AT es poesía hebrea. Si
la interpretación se hace sobre la base de tratar estos textos como si fueran
prosa, con frecuencia llegaremos a conclusiones equivocadas.
Sin
embargo no es tampoco simple hacerlo acertadamente con sólo distinguir las
formas literarias; la dificultad suele estribar en las características propias
de la poesía hebrea, normalmente ajustada a un ritmo de ideas y no de sílabas.
2)
Trazar el desarrollo del tema y su armonía contextual.
Esto
es una continuación de lo comenzado en el análisis contextual.
Es
un error común que muchos cometemos el de adentrarnos en tecnicismos
gramaticales y perder la perspectiva del tema y su armonía de contexto. Esto
puede llevarnos a confusión.
Debemos
familiarizarnos con el pensamiento del autor, y con la idea a trasmitir en lógica
con su contexto para no determinar un discurso que finalmente puede tener visos
contradictorios e/o ininteligibles.
3)
Distinguir las divisiones naturales del texto.
Todos
sabemos que las actuales divisiones de versículos y capítulos que encontramos
en las Biblias hoy son adiciones realizadas para facilitar el manejo de
las Escrituras y no forman parte del texto escritural original.
Estas
divisiones nos ayudan para localizar un pasaje particular en el que estemos
interesados, pero son divisiones artificiales.
Usualmente
nos hemos acostumbrado a las divisiones conceptuales cuando leemos prosa, por
medio de párrafos y oraciones, y entendemos lo escrito de esta forma.
Oraciones
de transición, de proposición que son desarrolladas posteriormente o
conclusivas forman párrafos que facilitan nuestra comprensión.
L.
Berkhof afirma en su obra "Principios de interpretación bíblica",
que al estar la Biblia escrita en un lenguaje humano, debe ser ante todo
interpretada gramaticalmente y para ello puede proceder de dos maneras:
comenzando por la oración gramatical como un todo, por la expresión del
pensamiento del escritor como una unidad, y entonces descender a los detalles, a
la interpretación de conceptos y palabras separadas. O empezar por estas últimas
y gradualmente ascender a la consideración del argumento.
Desde
un punto de vista lógico y psicológico es preferible el primer método, sin
embargo, por razones puramente prácticas el mismo Berkhof aconsejará y aplicará
en su obra el segundo método.
4)
Señalar las palabras de enlace dentro de los párrafos y oraciones.
Son
de inestimable ayuda las conjunciones, preposiciones y pronombres relativos para
la comprensión de un pensamiento.
Por
ejemplo cuando Pablo en el comienzo de Romanos 12 dice: "Así que,
hermanos os ruego por las misericordias de Dios..." La introducción:
"Así que " nos está remitiendo a un texto anterior y en esa
estructura podemos ver claramente que las exhortaciones que a continuación
devienen estarán fundamentadas en las verdades doctrinales que se presentaron
en la sección precedente.
En
el ejemplo anterior demostramos la importancia de un enlace típico con la
frase: "Así que..."
Veamos
ahora un ejemplo que nos sugiere Virkler, Gal. 5:1:
"Estad,
pues, firmes en la libertad... y no estéis otra vez sujetos al yugo de la
esclavitud."
El
vocablo "pues" nos está indicando que se aplicará un punto
argumental ya expuesto, en este caso, en los capítulos 3 y 4 de la misma Epístola
a los Gálatas.
5)
Determinar el significado de las palabras.
Este
punto, según todos los especialistas en el terreno de la interpretación bíblica
es crucial.
El
significado etimológico de las palabras es sumamente importante porque precede,
lógicamente a todos los otros.
El
significado corriente de una palabra para el intérprete, es de mayor
importancia que el significado etimológico.
Por
ello, a fin de una correcta interpretación debemos comprender el significado
que las palabras adquieren con el paso del tiempo y en el sentido en que las
utiliza el autor.
Normalmente,
las palabras que permanecen en un idioma a lo largo del tiempo, pueden variar lo
que denotan específicamente o en sus connotaciones e implicaciones adicionales.
Debemos
advertir además que junto con su significado específico pueden convivir
denotaciones de tipo popular que se hallan en las conversaciones coloquiales de
un pueblo o una cultura en un momento determinado de su historia. Asimismo en un
ámbito particular las mismas palabras implican concepciones completamente
diferentes.
"Estar
quebrado" en un hospital podría denotar claramente el padecer una fractura
ósea, si embargo una afirmación similar en el ámbito económico significa
estar sufriendo una debacle económica.
Ergo,
hay connotaciones variables que van desde aspectos técnicos a expresiones
populares.
Y
las denotaciones literales pueden derivar en denotaciones metafóricas, como por
ejemplo: "verde", en el sentido literal es un color, pero metafóricamente
puede hacer referencia a una persona inmadura o sin experiencia.
Pensemos
ahora en las palabras hebreas "koper, kipurîm y kaporet" traducidas
significan, respectivamente, "rescate, redención y expiaciones, y también
"silla de misericordia". Todas ellas
están
derivadas de la raíz "kaphar", que significa cubrir y contienen la
idea de redención o expiación cubriendo la falta cometida. El pecado, o el
pecador, es cubierto por la sangre redentora de Cristo, lo cual era tipificado
por la sangre redentora de los sacrificios del Antiguo Testamento.
("Principios de interpretación bíblica". Luis Berkhof.)
A) Metodología y herramientas para palabras antiguas.
Para
descubrir las denotaciones de las palabras antiguas se emplean tres métodos:
estudiar las formas en que una palabra se empleaba en otra literatura de la
misma época; estudiar los sinónimos buscando comparaciones y contrastes; y
finalmente estudiar su etimología considerando sus raíces históricas (aunque
este último método se utiliza menos.)
Tenemos
así mismo, los léxicos que nos ayudan a averiguar los varios significados
posibles de las palabras antiguas. Esto sin descartar, por supuesto, el propio
estudio de los idiomas bíblicos hebreo y/o griego que aumentan la capacidad de
comprensión y análisis.
Muchos
de estos léxicos los encontramos relacionados con la Concordancia exhaustiva de
Strong que nos da un sistema de numeración que se está extendiendo rápidamente
en su uso, por su simpleza y practicidad.
Sabemos
que una concordancia enumera todas las veces que un vocablo aparece en la
Escritura ya sea en hebreo o griego; y si es una concordancia en castellano
muestra las veces que ha sido traducido a una determinada palabra en castellano.
Tampoco
podemos descartar los diccionarios de palabras hebreas o griegas, muchos de
ellos nos brindan abundante información y extraen ejemplos tanto de literatura
secular como bíblica.
Y
aún volúmenes a medio camino entre una concordancia y un diccionario, como el
Diccionario expositivo Vine.
Si
bien todos estos libros son generalmente el resultado de la labor de varios
autores, es posible que en algunos casos la elección de significados o
relaciones haya sido determinada por los prejuicios dogmáticos del autor.
(Tenía
un profesor de Griego que solía decir que lo primero que se produce al estudiar
griego bíblico es enfrentarnos a nuestros propios prejuicios. N.d.A.)
B) Cómo descubrir la denotación intencional dada por el autor a determinada
palabra.
Es
usual pensar que el autor podía tener más de una denotación en mente y
suponer una variedad de significados, sin embargo esto queda descartado porque
toda comunicación normal es contraria a esto.
Descubrir
la denotación intencional del autor se puede lograr por varios caminos: primero
buscando las definiciones o frases explicativas que el propio autor brinda.
Un
ej. de esto nos continúa dando Virkler en su obra ya citada, y es 2 Tim.
3:16-7 " el hombre de Dios sea perfecto", la explicación que a
continuación proporciona Pablo descarta toda especulación sobre el significado
de esa perfección, su explicación es clara, se refiere a estar perfectamente
habilitado para una vida piadosa, no que sea incapaz de cometer errores.
Segundo;
por medio de la misma oración que la contiene. En Mateo 5:13 el término "moranthei"
puede significar volverse loco o volverse insípido, pero el mismo sujeto de la
oración (sal) nos da la denotación correcta.
En
tercer lugar; el paralelismo dentro del mismo pasaje. Siendo la tercera parte
del AT poesía hebrea y que la misma se caracteriza por paralelismos esto nos
puede ayudar a comprender el significado de la palabra en cuestión.
El
paralelismo hebreo tiene tres tipos: sinónimos (ej. Sal. 103:10), antitéticos
(Ej. Sal. 37:21) y sintéticos (Ej. Sal. 14:2)
Cuarto;
determinando las figuras retóricas. Una palabra o frase empleada con la intención
de trasmitir un significado distinto al literal, usualmente para producir una
impresión fantasiosa o vívida. Ej: "Cuesta un ojo de la cara". La
interpretación literal, utilizando las denotaciones normales aquí sería un
error, pues nos encontramos ante un modismo.
Finalmente,
estudiar los pasajes paralelos, pero teniendo especial cuidado en no confundir
paralelos verbales y paralelos verdaderos. Los primeros son los que utilizan
palabras similares pero referidos a conceptos diferentes. Los segundos los que
hablan del mismo concepto o acontecimiento, aún cuando empleen diferentes
palabras.
6)Análisis
sintáctico.
Es
la sintaxis el modo como los pensamientos se expresan mediante formas
gramaticales.
El
castellano es en general un idioma analítico, donde el orden de las palabras
pueden ayudarnos de guía para la comprensión del significado de una frase. El
hebreo también lo es, auque en menor medida y el griego es un lenguaje sintético,
el orden de las palabras es una información parcial y lo que realmente importa
es la declinación de las palabras.
Las
biblias interlineales pueden ayudar a identificar las palabras que se quieren
estudiar, ya que superponen el texto hebreo o griego con la traducción al
castellano. El mas conocido es el llamado popularmente Biblia Interlineal de F.
Lacueva.
Y
tenemos el comentario exegético " Imágenes de palabras en el Nuevo
Testamento" de A. T. Robertson con el análisis léxico-sintáctico de
palabras o frases importantes del Nuevo Testamento.
7)Trasladar
el resultado del análisis.
Poner los resultados del propio análisis léxico-sintáctico, en palabras no excesivamente técnicas, de modo que sea de fácil comprensión y reviertan en una comunicación clara de las ideas del autor. El caer en detalles minuciosos puede conspirar contra esto último, si no se controla y se tiene en cuenta que tan importante como la más fiel interpretación del texto es la comunicación diáfana del resultado del análisis.