Un canto evangélico dice:
Cansado del camino, sediento de Tí
Un desierto he cruzado, sin fuerzas he quedado, vengo a Tí
Luché como soldado, y a veces sufrí
Aunque la lucha he ganado, mi armadura he desgastado, vengo a Tí
Sumergeme en el Río de tu Espíritu
Necesito refrescar este seco corazón sediento de Tí
Todo
siervo de Dios tiene que cruzar el desierto
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Los
siervos de Dios necesitan nuevas fuerzas del Espíritu de
Dios, y muchas veces, palabras de aliento. La Biblia, fuente de todo ánimo,
nos enseña "Por tanto, alentaos los unos a los otros con
estas palabras." 1 Tesalonicenses 4:18.
Estos mensajes que fueron difundidos por nuestra lista de correo, escritos
por el Pastor Misionero Jorge Céspedes Castro, de la Comunidad
Misionera La Buena Palabra, en Costa Rica, nos plantean inteligentes
desafíos a la vez que son palabras de aliento, siempre tan necesarios
a los siervos de Dios.
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